Trastorno de pánico

Por el Equipo Editorial de Menopause Now | Actualizado: 10 octubre, 2019

Damas

El trastorno de pánico durante la menopausia puede convertirse en un síntoma muy debilitante para muchas mujeres. A veces, sin razón aparente, el ritmo cardíaco de una mujer aumenta, su respiración se acelera, comienza a transpirar y experimenta una oleada de energía, como si su instinto de "lucha o huida" se hubiese activado. Las fluctuaciones hormonales que ocurren durante la menopausia pueden producir una variedad de síntomas físicos y psicológicos, tales como ataques o crisis de pánico, que son la manifestación del trastorno de pánico.

Para saber cómo superar los ataques de pánico, así como para prevenir su aparición, es necesario comprender su origen y características. A continuación se detallan las causas, síntomas y opciones de tratamiento para el trastorno de pánico.

Acerca de

¿Sabías qué?

El trastorno de pánico afecta a cerca de 6 millones de adultos estadounidenses, y es dos veces más común en mujeres que en hombres.

Uno de los tipos más comunes entre los trastornos de ansiedad, el trastorno de pánico se caracteriza por episodios inesperados y repetidos de miedo intenso acompañados de síntomas físicos que pueden incluir dolor en el pecho, palpitaciones del corazón, dificultad para respirar, mareos o dolor de estómago. Estos episodios a menudo se denominan "ataques de pánico" y a menudo pueden parecerse a un ataque cardíaco. Pueden ocurrir en cualquier momento y sin razón aparente, pero con mayor frecuencia se desencadenan debido a eventos o pensamientos específicos, como tomar un elevador o conducir. Un ataque de pánico puede llegar ser tan intenso que algunas personas asocian el lugar donde ocurrió por primera vez con futuros ataques y se niegan a volver allí.

Qué es el trastorno de pánico

Síntomas de trastorno de pánico

Entre los síntomas de los ataques de pánico, existen algunos bastante comunes, que pueden ayudar a las mujeres a identificarlos en el momento en que ocurren. Muchos de los síntomas de pánico que se describen a continuación alcanzan su punto máximo y comienzan a disiparse dentro de los 10 minutos posteriores a su inicio, pero otros pueden permanecer por más tiempo. Los síntomas más comunes del trastorno de pánico son:

Síntomas de trastorno de pánico
Continúe leyendo para conocer las causas de los ataques de pánico.

Causas

Es difícil determinar con exactitud las causas de los ataques de pánico porque suelen existir muchos factores involucrados, como problemas emocionales y físicos, además de eventos traumáticos. Sin embargo, debido a que las mujeres tienen el doble de probabilidades de sufrir trastorno de pánico que los hombres, especialmente durante momentos específicos, como el síndrome premenstrual, el embarazo y la menopausia, muchos investigadores creen que las fluctuaciones hormonales son la causa subyacente más común.

Durante la menopausia, la producción de estrógeno y progesterona fluctúa, lo que tiene un efecto importante en el estado de ánimo y el cuerpo. Los cambios en los niveles de estas hormonas reproductivas pueden influir en la aparición del trastorno de pánico durante la menopausia.

El estrógeno inhibe la producción de la "hormona del estrés", el cortisol. Cuando la producción de estrógenos disminuye, los niveles de cortisol aumentan, elevando la presión arterial y el azúcar en la sangre, generando las condiciones para el trastorno de pánico. El estrógeno también tiene un efecto importante en la serotonina, un neurotransmisor responsable de equilibrar el estado de ánimo. La caída en la producción de serotonina, que acompaña a los bajos niveles de estrógeno durante la menopausia, provoca un estado de ánimo inestable, dando como resultado síntomas de ataques de pánico y ansiedad.

Por otro lado, la reducción en los niveles de progesterona también contribuye crear condiciones favorables para el trastorno de pánico. Se ha demostrado que la progesterona tiene un efecto calmante y calmante sobre el cerebro, por lo que los niveles bajos de esta hormona pueden hacer que las mujeres sean más susceptible a la ansiedad.

Causas de trastorno de pánico

Otras causas del trastorno de pánico

Factores de riesgo para el trastorno de pánico

  • Genética. Un historial familiar de enfermedades mentales pondrá a las mujeres en mayor riesgo de trastorno de pánico durante la menopausia.
  • Química cerebral. Los eventos traumáticos o simplemente una sensibilidad inusual pueden hacer que algunas mujeres sean más receptivas a los cambios que ocurren en sus cuerpos durante la menopausia, lo que significa que tienen mayor propensión a experimentar las causas de los ataques de pánico descritas anteriormente.
  • Factores medioambientales. Un horario de trabajo estresante, una muerte en la familia, la nicotina y los malos patrones de sueño pueden conducir al trastorno de pánico.

Durante la menopausia, los cambios hormonales descritos anteriormente dejan a las mujeres aún más susceptibles a otras causas de los ataques de pánico, las cuales pueden relacionarse con su estilo de vida, así como con eventos particularmente estresantes o traumáticos.

Entre los factores que pueden propiciar la aparición del trastorno de pánico durante la menopausia se encuentran:

Cafeína

La cafeína es estimulante y, si se consume en exceso, puede causar nerviosismo.

Pesimismo

Interpretar incluso cosas menores de forma negativa o catastrófica puede desencadenar el sistema nervioso y provocar un ataque de pánico.

Cambio de roles

Durante la menopausia, la vida de una mujer puede cambiar tan rápidamente como su cuerpo. En el caso de muchas mujeres, los hijos se van de casa, los padres se enferman y pueden ocurrir otros eventos traumáticos, como la muerte de un cónyuge o familiar. Todos estos factores también pueden conducir a la aparición del trastorno de pánico.
Continúe leyendo para obtener más información sobre las opciones de tratamiento para el trastorno de pánico.

Tratamientos

Para manejar y prevenir el trastorno de pánico de la manera más saludable posible, es importante explorar opciones de tratamiento que aborden la raíz del problema sin inducir efectos secundarios dañinos. Es por eso que generalmente se recomienda comenzar con cambios en el estilo de vida, luego pasar a terapias alternativas, y si nada más funciona, medicamentos para aliviar los síntomas de ataques de pánico y ansiedad.

Los cambios en el estilo de vida son la forma menos invasiva de tratamiento para el trastorno de pánico. Una mujer que sufre de síntomas de ataques de pánico y ansiedad debe, en primer lugar, asegurarse de que su dieta sea saludable y tenga los nutrientes esenciales adecuados. También es una buena idea realizar ejercicio de manera regular, así como dormir de siete a ocho horas cada noche.

Las terapias alternativas son el siguiente paso en el tratamiento para el trastorno de pánico. Éstas a menudo incluyen vitaminas y suplementos herbales. Es importante darse cuenta de que existen algunos remedios naturales que pueden aliviar los síntomas de los ataques de pánico, pero no su causa subyacente más frecuente. Debido a que el trastorno de pánico se debe principalmente al desequilibrio hormonal durante la menopausia, es necesario buscar suplementos herbales, tales como Macafem, que ayuden a estimular la producción de hormonas naturales. Otras formas de terapia alternativa que pueden ayudar a aliviar el trastorno de pánico son la meditación o los masajes.

Tratamiento para el trastorno de pánico

Finalmente, para las mujeres que padecen trastorno de pánico severo, los medicamentos pueden ser la mejor opción. Es importante consultar a un profesional de la salud antes de administrar este tipo de tratamiento para el trastorno de pánico. Aunque para algunas mujeres los medicamentos pueden ser la única forma de aliviar los síntomas de ataques de pánico y ansiedad, pueden tener efectos secundarios.

A través del siguiente enlace podrá acceder a información específica sobre las diferentes opciones tratamiento para el trastorno de pánico, que generalmente combinan cambios en el estilo de vida con tratamientos alternativos, para luego pasar a opciones farmacológicas en casos más graves.