Incontinencia en la Menopausia

Por el Equipo Editorial de Menopause Now | Actualizado: 28 enero, 2020

Damas

¿Sabías qué?

Aproximadamente 13 millones de estadounidenses padecen de incontinencia urinaria, y un 85% de ellos son mujeres.

A medida que las mujeres se acercan a la menopausia, pueden experimentar una miríada de síntomas, incluyendo incontinencia urinaria. Tienden a notar una progresiva falta de control de la vejiga, especialmente al estornudar, toser o reír.

Al ingresar a la perimenopausia, la etapa previa a la menopausia, los niveles hormonales comienzan a fluctuar, lo que conduce a una multitud de cambios físicos, entre los que se encuentra la incontinencia. Para saber cómo tratar este síntoma, es necesario comprender sus causas y las opciones de tratamiento disponibles.

Que es la incontinencia

Acerca de la incontinencia

¿Sabías qué?

Más del 40% de las mujeres sufren de incontinencia en la menopausia, y aproximadamente la misma cantidad continúa lidiando con este síntoma durante la postmenopausia.

La incapacidad para controlar la vejiga, más conocida como incontinencia urinaria, pueden afectar en diferentes grados a cada mujer. Mientras que algunas pueden experimentar goteos ocasionales de orina al reír con fuerza o estornudar, otras pueden notar grandes y frecuentes pérdidas de orina que no parecen ser estimulados por otros factores.

Si bien es cierto que muchas mujeres experimentan incontinencia cuando se acercan al final de su etapa fértil, no se trata de un aspecto inevitable del envejecimiento. Comprender este síntoma de la menopausia hace posible que las mujeres puedan encontrar el tratamiento más adecuado.

Tipos de incontinencia

Los principales tipos de incontinencia son tres: incontinencia de esfuerzo, incontinencia de urgencia e incontinencia por rebosamiento, los cuales se describen a continuación.

Incontinencia de esfuerzo

Este es el tipo de incontinencia más frecuente entre las mujeres, especialmente durante su transición hacia la menopausia y la postmenopausia. Las mujeres con incontinencia de esfuerzo experimentan pérdida involuntaria de orina al toser, reír, estornudar, hacer ejercicio o levantar algo. La razón por la cual estas actividades pueden causar una fuga de orina es porque aplican una presión repentina en las paredes de la vejiga. Esto ocurre con mayor frecuencia a medida que las mujeres envejecen, ya que los músculos pélvicos entre la vejiga y la vagina a menudo se debilitan, reduciendo la capacidad de controlar la salida de la orina.

Incontinencia de urgencia

La incontinencia de urgencia consiste en la necesidad repentina, intensa y frecuente de miccionar, seguida inmediatamente por una pérdida involuntaria de orina. Cuando la vejiga se contrae, puede dar una advertencia de solo unos segundos o un minuto para llegar al baño. La incontinencia de urgencia ataca especialmente cuando la víctima está durmiendo, bebiendo o escuchando agua corriente. A este tipo de incontinencia, más común en las mujeres durante la postmenopausia, también se le conoce con otros nombres, tales como vejiga espástica, vejiga hiperactiva o incontinencia refleja, y se caracteriza por la necesidad de orinar más de siete veces al día o más de dos veces por noche.

Incontinencia por rebosamiento

La incontinencia por rebosamiento se caracteriza por el goteo frecuente o constante de orina. Las personas con incontinencia por desbordamiento no pueden vaciar completamente la vejiga, que se llena y luego se desborda, causando fugas. Las víctimas de incontinencia por rebosamiento a menudo tienen la sensación de nunca vaciar completamente la vejiga, y cuando orinan, producen solo un flujo débil de orina. Este tipo de incontinencia urinaria es común en mujeres con daño en la vejiga o bloqueo de uretra. También puede ser el resultado del daño nervioso causado por la diabetes.

En resumen, los síntomas de incontinencia incluyen:

  • Fuga de orina al estornudar, reír o toser, levantarse o correr.
  • No hay tiempo suficiente para llegar al baño una vez que siente la necesidad de miccionar.
  • La pérdida de orina continúa después de ir al baño.
  • Filtración de orina después de un intenso deseo de vaciar la vejiga.
  • Fuga de orina continuada.
Tipos de incontinencia

Causas de la incontinencia

La incontinencia de esfuerzo es el tipo más común de incontinencia en la menopausia y la postmenopausia, y casi siempre es causada por una disminución en los niveles de estrógeno.

El estrógeno es una hormona reproductiva que ayuda a mantener la masa muscular de una mujer; esto incluye los músculos que le permiten controlar la vejiga. El estrógeno también contribuye a la salud del revestimiento del tracto urinario. Cuando los niveles de esta hormona comienzan a decaer, desde la perimenopausia, los músculos se debilitan y el control de la vejiga se vuelve cada vez más difícil.

Causas de la incontinencia

Otras causas de la incontinencia

Aunque la disminución de los niveles de estrógeno suele ser la causa principal de incontinencia en la menopausia, existen otros factores que pueden influencia la pérdida de control sobre la vejiga, pero tienden a estar más estrechamente relacionados con la incontinencia de urgencia y de desbordamiento.

  • Enfermedades cardiovasculares
  • Enfermedades neurológicas
  • Problemas al caminar
  • Infección urinaria
  • Obesidad
  • Depresión

Tratamiento para la incontinencia

Afortunadamente para las mujeres que sufren de incontinencia urinaria, existen diferentes enfoques de tratamiento que pueden hacer de este síntoma de la menopausia cosa del pasado. Lo más recomendables es comenzar por opciones menos invasivas, como sencillos cambios en el estilo de vida, para luego pasar a las terapias alternativas y finalmente, de ser absolutamente necesario, a medicamentos o cirugía.

Una buena manera de aliviar la incontinencia en la menopausia es  fortalecer los músculos del piso pélvico, que son los que sostienen la vejiga. Realizar ejercicios de Kegel puede ayudar a lograr este objetivo, además de disminuir el consumo de cafeína y tabaco, ya que estas sustancias empeoran la incontinencia.

La mejor manera de combatir la incontinencia urinaria es combinar cambios en el estilo de vida con medicina alternativa. Mientras que una mujer trabaja para fortalecer los músculos del piso pélvico, también puede tomar suplementos hierbales que la ayudarán a estimular la producción de hormonas naturales, particularmente el estrógeno.

Para casos de incontinencia severa y prolongada, puede ser necesario consultar con un médico y considerar opciones farmacológicas o quirúrgicas, siempre teniendo en cuenta el mayor riesgo de efectos secundarios o complicaciones que conllevan.

Recomendaciones adicionales para tratar la incontinencia:

Asegúrese de:

  • Practicar ejercicios de Kegel o usar conos vaginales
  • Consumir una dieta rica en fibra
  • Beber menos líquido

Evite:

  • Alcohol y tabaco
  • Saltar y correr
  • Bebidas gaseosas
  • Cafeína, frutas cítricas y comida picante

Tres enfoques de tratamiento para la incontinencia

El tratamiento para la incontinencia considera tres enfoques: (1) Cambios en el estilo de vida, (2) Medicina alternativa y (3) Medicamentos. Se alienta a las mujeres a comenzar con cambios en el estilo de vida, ya que ese es el enfoque menos riesgoso y menos invasivo. En general, los medicamentos se reservan como último recurso debido a su alto costo y riesgo de efectos secundarios adversos.

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Cambios en el estilo de vida

Los cambios en el estilo de vida constituyen la forma más segura y menos invasiva de tratar la incontinencia urinaria, pero requieren de autodisciplina. En la mayoría de casos, sencillos ajustes en la rutina diaria pueden traducirse en una reducción de los síntomas de incontinencia, así como una significativa mejora de la salud en general.

Las principales claves para hacer frente a la incontinencia en la menopausia son llevar una dieta balanceada, realizar ejercicios de Kegel de manera constante y programar la micción para recuperar el control de la vejiga. Diversos estudios han señalado la importancia de consumir alimentos fitoestrogénicos, tales como la soya o los garbanzos, para mejorar los síntomas de incontinencia; por otro lado, el consumo de frutas y verduras ricas en vitamina C contribuyen a reducir drásticamente las posibilidades de desarrollar infecciones del tracto urinario.

Los ejercicios de Kegel fortalecen los músculos pélvicos y ayudan a prevenir, reducir o eliminar la pérdida involuntaria de orina. Este tipo de ejercicios consiste en relajar los músculos de los muslos, nalgas y vientre, para luego apretar los músculos del piso pélvico, que son los que controlan el flujo de orina. La contracción debe mantenerse durante 10 segundos, para luego relajarse durante otros 10 segundos. Es recomendable  realizar 10 repeticiones en la mañana, tarde y noche, a fin de lograr los mejores resultados.

Otro cambio de estilo de vida potencialmente útil es la micción programada, que implica ir al baño en horarios específicos en lugar de esperar la necesidad; el objetivo es ir orinar de forma planificada cada dos o cuatro horas.

Cambios en el estilo de vida para tratar la incontinencia urinaria

  • Consumir alimentos ricos en fitoestrógenos, como soya y garbanzos
  • Hacer ejercicios de Kegel regularmente
  • Practicar la micción programada

Aunque estos cambios en el estilo de vida pueden ser una forma muy efectiva de aliviar la incontinencia en la menopausia, requieren disciplina y práctica constante, y algunas mujeres pueden encontrar dificultades para ejecutarlos. Además, pese a que pueden ser buenos para el alivio de los síntomas, no abordan el problema hormonal subyacente.

Por otro lado, las medicinas alternativas son una opción segura y eficiente para restaurar la función hormonal y, por lo tanto, eliminar la raíz de la incontinencia urinaria.

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Medina alternativa

Aunque existen diversos métodos alternativos para combatir la incontinencia urinaria y todos pueden ser efectivos, en mayor o menor grado, dependiendo de cada caso, los suplementos herbales generalmente se consideran la opción más sencilla y segura.

Existen dos tipos de suplementos herbales que contribuyen a equilibrar los niveles hormonales: fitoestrogénicos y reguladores de hormonas.

Suplementos fitoestrogénicos

Ciertos suplementos herbales, tales como la soya y los garbanzos, son ricos en compuestos de origen vegetal que funcionan de manera similar al estrógeno humano y se conocen como fitoestrógenos. El consumo de estos alimentos puede compensar la deficiencia de estrógenos; sin embargo, el uso prolongado de estos suplementos puede inhibir la capacidad de producir esta hormona de forma natural, por lo cual deben limitarse a períodos cortos.

Suplementos reguladores de hormonas

Suplementos naturales, tales como Macafem, promueven la salud del sistema endocrino al proporcionar los nutrientes necesarios para que éste produzca hormonas de manera eficiente. Al restablecerse el equilibrio de estrógeno, progesterona y testosterona, se combaten directamente las principales causas de la incontinencia durante la menopausia. Además, debido a que estos suplementos no introducen hormonas externas en el cuerpo, son seguros y pueden tomarse el tiempo que sea necesario.

Para un tratamiento más efectivo, lo mejor es combinar cambios en el estilo de vida con el uso de suplementos herbales. Sin embargo, si los síntomas de incontinencia persisten puede ser necesario recurrir a un tratamiento farmacológico.

Tratamiento para la incontinencia
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Medicamentos y cirugía

El enfoque farmacológico para la incontinencia en la menopausia implica altos costos y conlleva serios riesgos, especialmente cuando se trata de un tratamiento a largo plazo. El tratamiento más popular para la incontinencia urinaria y otros síntomas de la menopausia es la terapia de reemplazo hormonal (TRH). El papel de la TRH en el tratamiento para  la incontinencia ha sido motivo de controversia, principalmente porque se ha demostrado que tiene efectos secundarios peligrosos, entre ellos un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, enfermedad cardíaca y algunos tipos de cáncer.

En 1991, los Institutos Nacionales de Salud lanzaron un nuevo estudio para investigar los  pros y los contras de la TRH, la Iniciativa de Salud de la Mujer. Sin embargo, el estudio se detuvo 11 años después, cuando se descubrió que el uso de hormonas artificiales aumenta el riesgo de cáncer de mama, cáncer de ovario, enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. Estos resultados fueron publicados en el Journal of the American Medical Association.

Otros medicamentos que pueden relajar las contracciones de la vejiga, mejorando los síntomas de incontinencia, aunque sus efectos secundarios incluyen mareos y sequedad de boca, son los siguientes:

  • Anticolinérgicos (influyen en el sistema nervioso central y periférico)
  • Agonistas adrenérgicos (pueden ayudar a contraer el músculo de la vejiga)
  • Antidepresivos tricíclicos (relajan el músculo de la vejiga y contraen los músculos lisos del cuello vesical)

En los casos más graves, una cirugía puede reparar el daño en las paredes vaginales o controlar el flujo de orina.

Los tres niveles de tratamiento descritos no son mutuamente excluyentes, por lo que pueden combinarse o usarse de manera individual, según se considere necesario. Sin embargo, cada vez más mujeres encuentran que combinar ajustes de estilo de vida con suplementos herbales proporciona los mejores resultados.