Irritabilidad

Por el Equipo Editorial de Menopause Now | Actualizado: 16 enero, 2020

Damas

Además de una gran cantidad de cambios fisiológicos, las alteraciones en el estado de ánimo son comunes en mujeres de mediana edad; de hecho, hasta un 50% de ellas experimenta irritabilidad y mal humor durante la perimenopausia. Si bien diversos factores pueden contribuir a los cambios de humor en la vida cotidiana, las fluctuaciones hormonales son la principal causa de irritabilidad en la menopausia.

Es importante recordar que la irritabilidad es una parte normal del proceso de transición hacia la menopausia, y que una mejor comprensión de sus síntomas y causas subyacentes puede ayudar a determinar la forma más adecuada de tratarla y mitigar sus efectos.

que es la irritabilidad

Acerca de la irritabilidad

La irritabilidad se define como una tendencia al mal humor y a perder la paciencia con facilidad, respondiendo de manera desproporcionada ante el menor estímulo. Durante la transición hacia la menopausia, muchas mujeres descubren que el estrés diario y las tensiones de la vida las irritan más fácilmente que antes. Aunque son capaces de entender que sus reacciones pueden ser desproporcionadas con respecto a la magnitud de los desencadenantes, tienen dificultades para controlarlas.

Síntomas de irritabilidad

  • Aumento del estrés
  • Insomnio
  • Sensación de estar al límite
  • Ataques de ira ante situaciones frustrantes
  • Menor tolerancia hacia personas y situaciones
  • Impaciencia
  • Reacciones desproporcionadas

Si bien la mayoría de mujeres reconoce los signos y síntomas de irritabilidad, es posible que desconocer su origen. Siga leyendo para conocer las posibles causas de la irritabilidad.

Síntomas de irritabilidad

Causas de la irritabilidad

Causas hormonales

Durante la transición hacia la menopausia, una de las principales causas de la irritabilidad es el desequilibrio hormonal propio de esta etapa. Los niveles fluctuantes de estrógeno tienen un efecto directo, aunque complejo, sobre la regulación del estado de ánimo y las emociones del cerebro, pudiendo aumentar el riesgo de desarrollar un carácter irritable.

Otros síntomas de la menopausia, tales como sofocos, problemas para dormir, pérdida de libido y sequedad vaginal, pueden constituir factores desencadenantes de irritabilidad.

Causas de la irritabilidad

Otras causas de irritabilidad

Además de las fluctuaciones hormonales, naturales durante esta etapa de la vida, ciertos factores personales y ambientales también pueden desencadenar irritabilidad en la menopausia:

Factores internos

  • Estrés
  • Nerviosismo
  • Ciclo menstrual

Factores externos

  • Carga excesiva de trabajo
  • Lugares ruidosos
  • Tránsito de personas

Tratamiento para la irritabilidad

El tratamiento para la irritabilidad generalmente comienza por realizar sencillos cambios en el estilo de vida, los cuales pueden incluir:

  • Dedicar tiempo para una misma, a solas o en compañía de personas positivas
  • Buscar pasatiempos placenteros o actividades relajantes
  • Utilizar técnicas de reducción de estrés (ejercicios de respiración, yoga, meditación, tai chi, etc.)
  • Alimentarse de manera saludable
  • Hacer ejercicio con regularidad
  • Mantener una comunicación abierta con parientes y amigos

Si la irritabilidad persiste o se convierte en una condición psicológica más grave, como ansiedad o depresión, lo más recomendable es buscar la ayuda de un profesional de la salud.

Sin embargo, los cambios en el estilo de vida, junto con suplementos naturales, a menudo constituyen la mejor manera de manejar la irritabilidad en la menopausia, ya que el uso combinado de ambos enfoques de tratamiento puede no solo en aliviar los síntomas de irritabilidad, sino también su causa subyacente.

Tres enfoques de tratamiento para la irritabilidad

El tratamiento para la irritabilidad considera tres enfoques: (1) Cambios en el estilo de vida, (2) Terapias alternativas y (3) Medicamentos, los cuales se pueden combinar, según sea necesario, dependiendo de cada caso individual. Sin embargo, se recomienda comenzar con el enfoque menos riesgoso (cambios en el estilo de vida) antes de considerar otras alternativas. Los medicamentos generalmente constituyen la última opción, y se usan solo cuando todas las demás opciones han demostrado ser ineficaces.

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Cambios en el estilo de vida

Los cambios en el estilo de vida constituyen la forma más segura y menos invasiva de tratar la irritabilidad en la menopausia, pero requieren de autodisciplina. En la mayoría de casos, sencillos ajustes en la rutina diaria pueden aliviar los síntomas de irritabilidad, así como mejorar la salud en general.

Una alimentación balanceada proporciona todos los nutrientes que el cuerpo necesita para controlar la irritabilidad. Existen  alimentos específicos que pueden incrementar los niveles de serotonina, el neurotransmisor que ayuda a regular el estado de ánimo. Además, los alimentos ricos en fitoestrógenos, que son compuestos de origen vegetal, similares al estrógeno, pueden ayudar a elevar los niveles de esta hormona y, por lo tanto, reducir los síntomas de irritabilidad. La soja, el centeno y las manzanas son ejemplos de alimentos que contienen fitoestrógenos.

Alimentos para aumentar los niveles de serotonina

  • Espinacas y otras verduras de hojas verdes
  • Granos integrales
  • Chocolate negro
  • Plátanos

Implementar una rutina de ejercicios es otro paso esencial para aliviar la irritabilidad en la menopausia, ya que la actividad física desencadena la liberación de endorfina, una de las llamadas “hormonas del bienestar". El yoga y el Pilates son ejercicios que fomentan la relajación y enseñan técnicas de respiración profunda para calmar la mente. El beneficio de los ejercicios aeróbicos, tales como correr, andar en bicicleta y nadar, continúa mucho después de que el entrenamiento ha terminado. Realizar actividad física con regularidad también mejora la salud en general y puede aliviar otros síntomas de la menopausia.

Finalmente, es esencial eliminar hábitos nocivos, tales como fumar, beber alcohol y consumir cafeína en exceso, los cuales afectan negativamente al sistema nervioso y, por lo tanto, pueden exacerbar los síntomas de irritabilidad. Igualmente es fundamental evitar desencadenantes, tales como altos niveles de estrés y falta de sueño, que pueden empeorar la irritabilidad en la menopausia. Aprender técnicas de manejo del estrés también puede ayudar a sobrellevar los cambios de ánimo, incluyendo irritabilidad y mal humor.

Técnicas de manejo del estrés

  • Yoga y Pilates
  • Respiración profunda
  • Meditación
  • Pasar tiempo con una mascota
  • Unirse a un grupo de apoyo
  • Dormir lo suficiente

Aunque los cambios en el estilo de vida son una forma integral de controlar la irritabilidad, pueden ser difíciles de poner en práctica. Adicionalmente, no todos los ajustes de estilo de vida abordan los desequilibrios hormonales, una de las principales causas de la irritabilidad en la menopausia. Afortunadamente, existen terapias alternativas que pueden tratar tanto los síntomas de irritabilidad como el desequilibrio hormonal que los provoca.

Recomendaciones generales para tratar la irritabilidad:

Hacer cambios en el estilo de vida:

  • Comer una dieta balanceada
  • Hacer ejercicio regularmente
  • Unirse a un grupo de apoyo
  • Practicando el manejo del estrés
  • Consumir alimentos que aumentan el estrógeno

Evitar:

  • Cafeína, alcohol y tabaco
  • Un estilo de vida sedentario
  • Factores y circunstancias detonantes
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Terapias alternativas

Tés de hierbas para reducir la irritabilidad

  • Manzanilla
  • Valeriana
  • Sauzgatillo
  • Menta

El masaje, la biorretroalimentación y la aromaterapia son solo algunas de las opciones incluidas en el enfoque alternativo. Sin embargo, el tratamiento más efectivo son los suplementos herbales, ya que son fáciles de usar, requieren menor inversión de tiempo y dinero que otras opciones, y son capaces de equilibrar los niveles hormonales.

Existen dos tipos de suplementos herbales que contribuyen a equilibrar los niveles hormonales: fitoestrogénicos y reguladores de hormonas.

Suplementos fitoestrogénicos

Los suplementos de hierbas, tales como el cohosh negro y el trébol rojo, pueden equilibrar los niveles hormonales debido a su contenido de estrógenos vegetales (fitoestrógenos) Sin embargo, no se recomienda su uso a largo plazo, dado que puede reducir la capacidad del cuerpo para producir hormonas de manera natural.

Suplementos reguladores de hormonas

Suplementos naturales, tales como Macafem, promueven la salud del sistema endocrino al proporcionar los nutrientes necesarios para que éste produzca hormonas de manera eficiente. Al restablecerse el equilibrio de estrógeno, se combaten directamente las principales causas de la irritabilidad durante la menopausia. Además, debido a que estos suplementos no introducen hormonas externas en el cuerpo, son seguros y pueden tomarse el tiempo que sea necesario, además de ser efectivos para aliviar otros síntomas de la menopausia.

Para un tratamiento más efectivo, lo mejor es combinar cambios en el estilo de vida con el uso de suplementos herbales. Sin embargo, si los síntomas de irritabilidad persisten puede ser necesario recurrir a opciones farmacológicas, luego de sopesar sus riesgos y beneficios.

Tratamiento para la irritabilidad
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Medicamentos

El enfoque farmacológico para la irritabilidad en la menopausia implica altos costos y conlleva serios riesgos, especialmente cuando se trata de un tratamiento a largo plazo. El tratamiento más popular para la irritabilidad y otros síntomas de la menopausia es la terapia de reemplazo hormonal (TRH); aunque este método puede ser rápido y potente, su uso ha sido motivo de controversia, principalmente porque se ha demostrado que tiene efectos secundarios peligrosos, entre ellos un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, enfermedad cardíaca y algunos tipos de cáncer.

En 1991, los Institutos Nacionales de Salud lanzaron un nuevo estudio para investigar los  pros y los contras de la TRH, la Iniciativa de Salud de la Mujer. Sin embargo, el estudio se detuvo 11 años después, cuando se descubrió que el uso de hormonas artificiales aumenta el riesgo de cáncer de mama, cáncer de ovario, enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. Estos resultados fueron publicados en el Journal of the American Medical Association.

Además de la TRH, a veces se usan medicamentos que regulan el estado de ánimo, pero éstos también tienen efectos secundarios y no siempre están diseñados para tratar la irritabilidad específicamente. Antes de recurrir a fármacos para el tratamiento de la irritabilidad u otros trastornos del estado de ánimo, es importante consultar a un profesional médico para evaluar los riesgos y elegir la opción que sea más adecuada para sus necesidades específicas.

Los tres niveles de tratamiento descritos no son mutuamente excluyentes, por lo que pueden combinarse o usarse de manera individual, según se considere necesario. Sin embargo, cada vez más mujeres encuentran que combinar ajustes de estilo de vida con suplementos herbales proporciona los mejores resultados.